jueves, febrero 03, 2011

Atrapar el bug

Una de las mejores decisiones de mi vida fue encarar terapia. El desentrañar retazos de mi infancia que estaban sumergidos en una nebulosa ha sido una tarea emocionante y gratificante, obviamente a la vez que sanadora por el objetivo primordial que tiene de por sí la terapia. 
El otro día le decía a mi terapeuta esa especie de película sobre tu propia vida que empezás a revivir en el proceso y de la cual, aunque parezca extraño, no conocés el detalle de la trama y se transforma en un thriller apasionante. También que la tarea de desentrañar el origen de cada issue se me hace muy parecida a la de descubrir un bug en un programa de software, que es parte de mi profesión: achicar el área de búsqueda, afinar, probar, probar de nuevo, estar atento a cada señal sospechosa y comparar diferencias con ejemplos similares que no presentan el bug.

Ya hace dos años que estaba de alta pero a fines de diciembre pasado necesité retomarla. El 2010 pasó como una ola que me revolcó y me dejó mareada y medio maltrecha, toda una remoción interna que se dio solamente en mi cabeza, que a simple vista no la asocio con temas concretos y terrenales como la familia, la pareja, el laburo y todo eso, sino con replanteos mismos de lo que significa la vida y qué es lo que se supone que tenemos que hacer nosotros con ella.

Y bueno, ahora que repaso el blog, algo de eso también escribí acá, y se resume en la búsqueda de motivaciones al principio, y el baldazo de agua fría de las zanahorias al final. En el medio escribí otras cosas también, disfrazadas o que ni siquiera llegué a publicar, pero bueh...
Ahora queda seguir desentrañando a ver a qué llegamos, pero mientras tanto, a disfrutar de este thriller.
Show must go on.

martes, diciembre 28, 2010

Zanahorias

Tenía un cajón lleno de zanahorias.
Grandes, pequeñas, cilíndricas, esféricas, cúbicas, tetraédricas, pero todas anaranjadas. Naranja-zanahoria, como el jugo Dairico.
Año tras año elegía una -o varias- y las ponía en el gancho. De a una, porque sólo se podían elegir de a una... "Pa' que te rinda", como dicen en campaña.

Pero poco a poco las hilachas del engaño se fueron mostrando, hasta que un día quedó completamente develado -como lo ve Neo cuando se come la pastilla roja-.

Ya nunca nada volvió a ser como antes.
¿Cómo hacer de ahí en más para seguir adelante?

miércoles, diciembre 22, 2010

La noche de los cristales rotos

Porfiada (salí a mi abuela), llevando la contra a todo aquel que me haya oído hablar o intentar cantar, me propuse tomar clases de canto, era uno de mis temas pendientes, como dije acá hace unos meses.
El martes pasado tuvimos la muestra de fin de año, todos los alumnos de la escuela de música Fundación Eduardo Mateo. Entrada libre, bajo previa confiscación de tomates y otros elementos arrojables.
Nunca pensé que podía sentir tantos nervios y tanta vergüenza al mismo tiempo, además de mis limitaciones conocidas, salió mucho peor que en los ensayos por los nervios. Pero ya está, prueba superada.

Paradójicamente la única que me dio para adelante con las clases de canto fue ella, mi abuela. No me pudo ir a ver (vive en Minas), pero le voy a mostrar el video cuando vaya a visitarla.
En realidad, no podía esperar menos de una abuela que se ponía mis patines y salía a patinar conmigo, se sentaba de piernas abiertas en el piso a jugar a la payana -y qué bien jugaba, ¡era imposible ganarle!-, nos seguía al parque disfrazada de bruja para jugarnos una broma a mí y mis amigas; o lloraba -disimuladamente, porque siempre fue de carácter fuerte- mientras mirábamos los dibujitos de Candy o Marcos en la tele. 

Así que como cuando subí al escenario estaba tan asustada que no pude decir ni mu, ahora le agrego al video "Dedicado a mi abuela Élida"






sábado, octubre 30, 2010

El misterio de la plaza

La sociedad montevideana se vio conmovida días atrás cuando en la Plaza de los 33 Orientales, más conocida como Plaza de los Bomberos (aunque hay un bombero solo), aparecieron cientos de palomas muertas.
Un grupo de jóvenes ambientalistas y aficionados a la taxidermia (si no saben lo que significa busquen en el diccionario, pero desde ya les adelanto que no tiene nada que ver con el cutis de los taxistas); se propusieron tratar de develar el misterio disecando uno de los especímenes. En el estómago de la pobre e inocente palomita, encontraron pequeños objetos del tamaño de una miga de pan, de un metal que aparentemente sería bronce.
Los culpables fueron de esa forma identificados, y aparecen en esta foto: 



martes, octubre 26, 2010

El amor no tiene idioma

Observaba con atención su figura alta y esbelta.
Su torpe español, con marcado acento americano -texano quizás- otorgaba a su conversación una cadencia encantadora.
Pero más que nada admiraba su poder, su entorno.
Tenía que causar una buena impresión. Tenía que resumir en una frase su admiración hacia esa persona sin omitir hablar bien de sí mismo, como al pasar.
Miles de personas le estaban observando, se juega su futuro y en cierta forma también el de ellos, tiene que hablar rápido, no queda mucho tiempo... No lo piensa dos veces y dice:
"We are fantastic!"

martes, octubre 19, 2010

Almohada

Que la almohada es buena consejera es un mito que alguien se tendría que encargar de dar por tierra cuanto antes para prevenir incautos.
La mía es una dulce ingenua soñadora, planeamos y ensayamos teorías y acciones, pero bajo la luz del día sistemáticamente esos planes se revelan irrealizables y utópicos.