jueves, marzo 02, 2017

Varita Mágica

Viene llegando a esta noche la luna magnífica llena de luz pero también de sombras y tentaciones ocultas no viene vuelve porque la luna nunca se va del todo y esta ahí para reconfortarme el hombre que siempre quise mi compañero de la vida mi amigo incondicional y dulce amante pero no solo del amor vive el hombre y la mujer el niño la niña y el abuelo cuando menos lo esperás alguien te pincha el globo te dice que estás en la tierra para satisfacer un guión divino y yo por momentos creo que es cierto no tengo chances de modificar ese script y vivo engañada tratando de seguirlo decir todo lo que se supone que tengo que decir y hacer sólo lo que está pautado pienso que no hay alternativas me cuesta despertar abrir los ojos pero para esto nada mejor que un buen baldazo de agua fría un bucket challenge que me congela el cerebro cuando reacciono tengo la cabeza más fresca me doy cuenta de cómo es en realidad el juego de la vida es una varita mágica que al agitarla desprende millones de posibilidades brillantes como estrellitas

miércoles, enero 04, 2017

Traducción


Era un día extraño. La humedad flotaba en el aire y se pegaba como chicle a mis jeans. Calor y vaho mezclado con aromas corporales. Tenía aún dos horas de espera para que saliera el bus. Me acomodé como pude en la silla dura de plástico azul de la terminal y cerré los ojos, sin esperanzas de quedarme dormida, pero sí con el consuelo de aliviar su ardor y cansancio. Al rato escucho el crujido de una falda, alguien se sienta en la silla de al lado. Entreabro los ojos y veo la falda sobre unas piernas. Era dorada, de una tela crocante y gruesa, de color naranja y con un brillo tornasolado que viraba de dorados hasta violetas. Levanto la mirada para verle la cara. Su rostro me parece familiar. Mucho.
Es una mujer de unos sesenta y pico de años. Lleva el pelo canoso y lacio atado con un moño en la nuca. Me mira y sonríe, se le forman hoyuelos en las mejillas y sus ojos se pierden, chiquitos entre tantas arrugas. Me quedo con la boca abierta. Vos sos… -Y ella asiente con la cabeza al unísono- ...yo...
Mil preguntas pasan por mi cabeza. Ella sabe todas las respuestas de mi vida.
Me limito a observarla. Su cara plácida solo puede augurar cosas buenas.

_¿Sos feliz? - pregunto por fin, ya sin miedo.
_Es un error de traducción. 
_¿Lo qué?
_Sí, escuchaste bien, es un error de traducción. En inglés, al igual que en muchos otros idiomas el verbo “to be” significa tanto “ser” como “estar”. En español decimos, afirmamos, preguntamos “soy feliz” cuando tal afirmación no tiene sentido. Sí se puede “estar feliz” en algunos momentos. Así como en otros estar triste, preocupado, aburrido, melancólico, nostálgico, nervioso, eufórico, ansioso, caótico, ensimismado, soñador, embelesado, inquieto, calmo. 
Nos sonaría ridículo decir “soy” en vez de “estoy” para cada una de esas sensaciones, sin embargo nos empecinamos en usarlo para la felicidad. Por suerte no es así, si una persona fuese siempre igual, sin la posibilidad de pasar por distintos estados de ánimo, sería aburridísimo. ¿Te imaginás?
_Si, me lo imagino perfectamente -sonrío mientras mi mirada permanece fija en la pared blanca de enfrente. 

Escucho que el ómnibus llega. Giro para saludar a la mujer -saludarme- pero ha desaparecido. Igual suelto en voz alta: Chau! Me encantó conocerte! Nos vemos en unos años.
Mis palabras se zambullen dentro de la oscuridad de la noche hasta encontrarla, allá lejos.